Quiero compartir con ustedes nuestro milagro navideño en Operación San Andrés este año. Por cierto, el milagro no se compara con el milagro original que celebramos cada Navidad pero no tengo duda que es el mismo Dios bondadoso que está detrás de ambos. En Belén Dios mandó a su Hijo para salvar a pecadores; este año en Collique Dios nos mandó 1200 panetones para compartir un poco de alegría a los desalentados y marginados. Permítanme explicar.

En estos últimos seis meses OSA ha estado proveyendo de víveres a más de 20 ollas comunes en Collique. Al ver que la demanda de ayuda crecía solicitamos ayuda del ‘Banco de Alimentos’ que nos permitiría extender el alcance de nuestro apoyo. Luego de recibir una primera modesta donación recibimos, de sorpresa, la grata visita de dos representantes del ‘Banco de Alimentos’ para inspeccionar nuestra labor. Nos fue muy grato hacerles conocer las ollas comunes que servimos en los asentamientos humanos más necesitados de Collique y nuestros nuevos amigos quedaron impactados por la escala de nuestra operación de distribución de víveres. 

¿El resultado? Al día siguiente recibimos un mensaje de WhatsApp informándonos que habían 1200 panetones en el almacén para nosotros—¡con un valor comercial de casi S/. 25,000! Y no cualquier panetón; nada menos que panetones ‘D'onofrio’ en caja. 

Que gozo para nosotros, en los días previos a la Navidad, ser no solo los portadores de buenas nuevas, y de arroz, y lentejas, y arveja partida, sino también de deliciosos panetones para el disfrute de cientos de familias en Collique esta Navidad. 

Dios es bueno.

Deseándoles a todos ustedes una feliz navidad y un próspero y bendecido año nuevo.

David MacPherson